Escenario inédito y francamente llamativo. Nadie podía vaticinar el martes 22 de octubre, cuando arrancó la temporada 2024-25 de la NBA, que Luka Doncic iba a terminar la misma fuera de Dallas Mavericks. Mucho menos en unos Lakers que parecían destinados a competir con LeBron James y Anthony Davis a la cabeza.

El partido estaba marcado en el calendario desde aquella madrugada del domingo 2 de febrero cuando la noticia sacudió al mundo del básquet. El primer Luka Doncic vs. Dallas Mavericks, en Los Ángeles. ¿Cómo manejaría ese escenario? Lo dijo luego del mismo a la televisación oficial: “No sé cómo explicarlo. Creo que me di cuenta en el primer cuarto o en el segundo. No sé qué estaba pasando. Era simplemente diferente. Ni siquiera puedo explicar cómo me sentí”.

El morbo por ver lo que pasaba despertó el interés de propios y extraños. Doncic estaba enfocado en hacer algo especial ya durante la entrada en calor. Del otro lado de la cancha, casi con un abismo en el medio, el gerente general Nico Harrison quien decidió moverlo a la franquicia angelina. Incluso, hubo un irónico agradecimiento por parte del público local durante el partido al ritmo de “¡Gracias Nico!”.

Nico Harrison mira a Luka Doncic durante el partido entre Lakers y Mavericks. Foto: Basketball Forever.

El partido de Luka Doncic

El juego lo mostró como la figura. Doncic firmó un triple-doble, su primero junto a los Lakers: 19 puntos, 15 rebotes y 12 asistencias. No estuvo cómodo con el tiro (6/17 de campo, 1/7 en triples), pero supo generar para sus compañeros. Ya sea con un pase por detrás de la nuca para encontrar a Austin Reaves (20) para un triple en la primera mitad, o con una pintoresca secuencia de pases junto a LeBron James (27 tantos y 12 rebotes) en el último período. Mostró su calidad como visión de juego, razón por la cual ya es uno de los posibles mejores jugadores de su generación.

Del otro lado, risas de complicidad. Defendió a Kyrie Irving (35 puntos, siete rebotes, cuatro asistencias, tres robos y dos tapas), quien tuvo que ponerse al equipo al hombro para que Dallas tenga chances. ¿Habrán sido sonrisas por la amistad que los une o porque Luka tuvo varias campañas en las que tuvo que sobre exigirse para que Dallas tenga buenas temporadas? Algún comentario hubo entre ellos tras el final del juego. Nunca se sabrá. “Kai es mi hermano. Lo nuestro nos une más allá del básquetbol”, expresó luego en conferencia de prensa.

De los nueve puntos del primer cuarto a aliarse con sus compañeros para liderar el triunfo de los suyos por 107-99. El parqué lo muestra cada vez más ‘Laker’ y menos ‘Maverick’. El parón por el All-Star le vino bien para seguir ganando ritmo, razón por la cual pudo dominar a su gusto. El próximo juego entre ellos en Dallas (miércoles 9 de abril – 20:30 de Argentina – ESPN) será todavía más especial. Probablemente con Anthony Davis en cancha, ausente por lesión a esta cita.

Foto: Sporting News.
Nota: Fernando Torok.